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domingo, 26 de marzo de 2017

MADRID CORRE CONTRA EL CÁNCER

Hoy he corrido mi cuarta carrera contra el cáncer
Lo he vuelto a conseguir. 
He llegado a la meta.

El buen rollo que había esta mañana en la Plaza de Colón es difícil de describir. 
15.000 inscritos y otros tantos anónimos corriendo por una causa común que nos afecta a todos y que es de todos. Ha sido muy emocionante.

Allí estábamos la familia casi al completo (la pequeña se quedó en casa descansando).


Allí estaban los organizadores y voluntarios de la AECC. Gracias a todos por la labor tan importante que hacéis.

Y allí estaba mi fisio Curro Millán tratando a los corredores al terminar la carrera. Curro dirige el Instituto Fisiomédico, un centro especilizado en fisioterapia oncológica

La fisioterapia oncológica se ocupa de los pàcientes de cáncer durante todo el proceso del tratamiento:

- Preparación de la piel y los tejidos para la operación.
- Tratamiento de cicatrices post quirúrgicas. A la mayoría de las mujeres nos preocupan las "marcas" tan poco estéticas que los cirujanos dejan en nuestra piel.  
- Recuperación de la movilidad del brazo tras el vaciamiento axilar.
- Tratamiento del seroma post quirúrgico. 
- Flexibilidad y movilización de las prótesis encapsualdas tras la radioterapia.
- Tratamiento del linfedema con los mejores resultados.

Conocí la fisioterapia oncológica en un congreso para pacientes de mama. Cuando me enteré de todo lo que podían hacer por mi no lo dudé ni un segundo y una semana después de mi primera cirugía (en noviembre de 2014) me planté allí. No tenía nada que perder y sí mucho que ganar. Hoy muevo el brazo derecho con toda normalidad y mis cicatrices de la doble mastectomía son casi imperceptibles (no pongo foto por no herir la sensibilidad de nadie y porque aún me queda algo de pudor). 

Por desgracia esta rama de la fisioterapia aún no forma parte del tratamiento convencional contra el cáncer, pero espero que algún día se le de la importancia que merece.

Cova y Pilar, esta carrera y las que me quedan van por vosotras. 

TO LIFE


lunes, 22 de diciembre de 2014

REHABILITACIÓN

He tenido la enorme suerte de conocer a Curro Millán y al equipo del Instituto Fisiomédico, que han pasado a ser parte fundamental en mi proceso de recuperación.

Las cosas no suceden por casualidad. Cada día me reafirmo en la convicción de que hay que hacerse partícipe de la enfermedad, porque cuanto más te involucras más puertas se abren en el camino.

Me explico.

Dos días antes de mi operación fui al congreso de GEPAC (Grupo de Pacientes con Cáncer) a una ponencia que el Doctor Lorenzo Rabadán daba sobre la operación de cáncer de mama y las distintas posibilidades de reconstrucción. Quería saber si mi decisión de la reconstrucción inmediata había sido la acertada teniendo en cuenta que tenía pautadas 15 sesiones de radio. 

Fue allí donde escuché mencionar al fisioterapeuta Curro Millán, especializado en tratamientos de mama postquirúrgicos. 

Cuando me recuperé de la operación no lo dudé ni un segundo. Llamé a Curro y pedí cita para una sesión de evaluación. Quería hacer unas sesiones de fisioterapia para prevenir el linfedema que se puede producir como consecuencia del vaciamiento axilar. En la consulta me llevé una grata sorpresa. Curro no sólo se ocuparía del drenaje linfático necesario para evitar la hinchazón del brazo, sino que también haríamos un tratamiento para la prótesis y la cicatriz.

Uno de los riesgos de la radioterapia cuando llevas prótesis es que ésta se enquiste y tengan que volver a abrirte para poner una nueva. Por eso muchas veces no recomiendan la reconstrucción inmediata. Para evitar este contratiempo, en el Instituto Fisiomédico utilizan una máquina que se llama LPG que te hace masaje con unos rodillos a la vez que succiona y favorece la circulación en la zona. Además, con un rodillo más pequeño trabajan la cicatriz para despegarla de la prótesis y estirar las arruguitas que se forman.




Para mejorar la movilidad del brazo y recuperar la fuerza utilizan otra máquina en la que se hacen ejercicios de pectoral. Es como una especie de videojuego. Tú haces fuerza mientras tratas de mantenerte en los niveles que te marca la máquina. 




En definitiva, un tratamiento completo. Sólo llevo tres sesiones y ya noto mejoría. Mi pecho no se ha endurecido, la cicatriz está mucho mejor y la piel se ha despegado de la prótesis.

Las fotos son de la sesión de esta mañana. Menudo pelazo tengo ya :-)